49 aniversario de Arpanet, predecesora de Internet

El 21 de noviembre de 2018 se conmemoró el 49 aniversario de la puesta en servicio del primer enlace de la Red de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (Advanced Research Projects Agency Network, Arpanet), la comunicación se estableció entre la Universidad de California en Los Ángeles y el Instituto de Investigaciones de Stanford. Casi un mes antes de este hito en la historia de las telecomunicaciones, el 29 de octubre de 1969, ocurrió otro: se envió el primer mensaje de servidor a servidor; ese día el sistema logró enviar las primeras dos letras de la palabra “login” antes de caer. De manera que el primer mensaje en Internet fue “lo”, como en “lo and behold” (expresión de sorpresa, “hete aquí”).

Desde entonces, la complejidad e importancia de lo enviado a través de la red ha alcanzado altos niveles de complejidad: “El internet ahora es un servicio vital para las personas, así como para las empresas. Nuestros clientes, desde los lugares más remotos, incluso en medio del mar, requieren estar conectados 24/7 con una alta disponibilidad y confiabilidad del enlace, y todas las prestaciones para usar sus aplicaciones empresariales en tiempo real; es acá donde cobran gran importancia las comunicaciones satelitales, que son las únicas que garantizan este acceso desde cualquier lugar con unos niveles de respuesta excelentes y donde las demás tecnologías no pueden llegar”, comenta Pablo Hoyos, vicepresidente de Producto y Operaciones de Axesat.

Joseph Carl Robnett Licklider, quien trabajaba en Bolt, Beranek and Newman Technologies, comenzó a bosquejar la idea de una “red galáctica” a principios de la década de lo años sesenta; el objetivo era crear una red capaz de comunicar a las personas a través de las computadoras. Posteriormente, al unirse al Departamento de Defensa de Estados Unidos, hizo equipo con Ivan Sutherland y Robert Taylor para construirla. En plena Guerra Fría, la agencia gubernamental estadounidense requería un medio seguro para establecer comunicaciones entre los diversos organismos del Estado y, tras analizar algunas propuestas, se decidieron por la de Licklider, tecnología que se convertiría en la predecesora de la red de redes.

Se crearon cuatro procesadores de mensajes de interfaz IMPs (interface message processors) para la versión inicial de Arpanet, además de los dos nodos ya mencionados, había uno en la Universidad de California en Santa Bárbara y otro en la Universidad de Utah; dichos procesadores eran versiones básicas de los enrutadores. Las dos primeras computadoras conectadas vía Arpanet fueron una SDS Sigma 7 (Los Ángeles, California) y una SDS 940 (Menlo Park, California). Aquellas primeras comunicaciones eran posibles con ayuda del antecesor del hipertexto, el ingenioso sistema en línea (oN-Line-System, NLS) creado por Doug Engelbart.

“Actualmente una embarcación pesquera que está más de un mes en altamar, es una oficina en medio del mar gracias a un enlace satelital, lo que facilita la comunicación entre la flota, la toma de decisiones de manera inmediata y la medición de variables críticas; lo que se traduce en eficiencias operacionales para la compañía; además de aumentar el bienestar de la tripulación al permitirles estar conectados todo el tiempo con sus familias. Otro ejemplo del intercambio de datos en tiempo real se presenta en la industria bancaria o el sector retail, donde se realizan millones de transacciones por segundo, transportando datos básicos, pero donde si la conexión colapsa, se perderían millones en ventas a nivel mundial”, explica el vicepresidente de Producto y Operaciones. El primer paso, lograr la comunicación entre dos nodos, se logró con una conexión por cables, las conexiones mediante fibra óptica o satélites no estaban siquiera en la mira de los investigadores en esos años, como tampoco se preveían los alcances que la red alcanzaría unas décadas después.

Arpanet, lo que comenzó como un invento con fines estrictamente gubernamentales, administrativos y de seguridad, evolucionaría hasta ser el detonante de una de las revoluciones con mayor impacto en la historia de la humanidad. En el siglo XXI, a 49 años de la puesta en marcha de Arpanet, es difícil imaginar un mundo sin las comunicaciones basadas en Internet, pues no sólo se trata de una herramienta de comunicación personal; la predecesora de Internet sentó las bases que décadas más tarde posibilitarían el desarrollo de tecnologías esenciales para diversos sectores empresariales.